EL PESO AUREUS ARGENTINO

 

                                               

                        

                                         PROGRAMA PRESIDENCIAL 2023

 

         PRIMERO DE SIETE PROYECTOS DE ALTO IMPACTO SOCIO

                           ECONÓMICO

 

                        El Peso Aureus Argentino “$AA”

 

       Vamos a descubrir la primera  clave para desentrañar una de las grandes estacas clavadas en la economía argentina.

       Intentaremos convertirnos en asesores de nuestro futuro primer mandatario o mandataria. Lo haremos a la distancia, pero prolijamente y con muy buena intención. No solo podrá ser de utilidad para nuestros presidentes, y por ende para nuestro país, podrá ser de suma utilidad también para otros presidentes y para otros países del mundo. Especialmente para los países latinoamericanos. Las buenas y desinteresadas acciones no reconocen banderas ni ideologías. Las buenas y desinteresadas acciones solo provienen de Dios.

 

       Adentrémonos en este primer proyecto: consideremos la inconveniencia que significa nuestra idolatría hacia el dólar. Parece bíblica la condición del ser humano de adorar objetos materiales presuntamente valiosos. Ya Moisés, al bajar del Monte Sinaí con sus Diez Mandamientos, encontró que su pueblo aprovechando su ausencia, había construido un becerro de oro al que reverenciaban como si fuera un dios. Por supuesto, estalló en ira y lo destruyó. Nótese la dicotomía, él, Moisés, volvía con una propuesta de esperanza espiritual; su pueblo, por el contrario, se entregaba a una esperanza material. Una esperanza basada en el oro. Sí, en el metal oro. El metal áureo. Para Moisés fue una circunstancia altamente negativa, pero para nosotros, los argentinos actuales, aquellas dos posiciones: la espiritual de Moisés y la materialista de su pueblo, pueden sernos de gran utilidad en estos momentos. Pueden cambiar nuestro futuro y modificar los destinos presidenciales.

 

“Pueden cambiar nuestro futuro y modificar el destino presidencial”

 

       Veamos como sería la propuesta: Un equipo gubernamental, audaz y eficaz, debería implementar un programa económico serio de administración de nuestras variables macroeconómicas, con una política monetaria que permitiera despegar el uso, muy habitual y generalizado, del tipo de cambio que relaciona al peso con el dólar e invade todas las áreas de la vida económica nacional. Es imprescindible crear una moneda argentina relacionada con el oro. Sí, tal y como lo leen. Una moneda argentina relacionada y, sobre todo, respaldada, por el metal oro. Sería una vuelta al “Patrón Oro Internacional”, pero en un modelo exclusivamente argentino. Paso a revelarles los detalles de este ambicioso y oculto programa monetario que ponemos a disposición del próximo presidente/a Argentino/a.

 

       Recién hablábamos del “Patrón Oro”, también conocido como Patrón Metálico o como Gold System. ¿Qué significaba esto?… significaba que un pequeño billete de papel pintado, emitido por un Banco Central, tenía respaldo y garantía de que podía ser canjeado por oro metálico en ese mismo banco y en cualquier momento.

 

       Este fue un sistema que estuvo vigente durante el siglo XIX y la primera parte del Siglo XX. Gran Bretaña fue el país que creó el Patrón Oro. Fue el británico David Hume en 1752, muchos años antes de la Revolución Industrial, quien estructuró y viabilizó este sistema.  El mismo fue utilizado, en la práctica, hasta la Primera Gran Guerra Mundial. La contienda bélica produjo una emisión descontrolada de billetes, papelitos pintados, que comenzaron a desvirtuar la seriedad de esta garantía. La propia Gran Bretaña lo abolió oficialmente en el año 1931. ¿Cómo se debe entender esto?:.. que la enorme cantidad de billetes con que se habían inundado los mercados, ya no podría ser canjeada por oro metálico. O sea, que perdían su respaldo y la garantía que el sistema otorgaba. A partir de ese momento los billetes se convertían en lo que hemos dado en llamar “papelitos de colores”. Por supuesto hablamos de la Libra Esterlina que era la moneda fuerte que dominó al mundo hasta ese momento.

 

       Para la época, por detrás de los británicos, estaban los estadounidenses soplándoles en la nuca. El núcleo sólido del poder económico mundial estaba mutando de cueva. Pasaba, del Imperio Británico Monárquico Parlamentario decadente, a la naciente República Democrática de los Estados Unidos de Norteamérica. De Londres pasó a Wall Street (Estados Unidos).  La locación de los dineros era distinta, pero los dueños eran los mismos.

 

“De Londres pasó a Wall Street (Estados Unidos).  La locación de los dineros era distinta, pero los dueños eran los mismos”

 

       Entre los finales de la primera Gran Guerra Mundial y un poco antes de terminada la Segunda Guerra Mundial, habiendo pasado y superado la crisis de 1929 y 1930, los Estados Unidos fueron consolidando su poderío económico y militar y emergieron como la única gran potencia mundial. Era lógico. Las otras grandes naciones industrializadas estaban devastadas por la guerra.

       Estados Unidos, que tenía el 7 % de la población mundial, era poseedor del 50 % del PBI mundial (Producto Bruto Interno). Era el mayor acreedor del mundo. O sea que: el mundo entero le debía a EE.UU. Por eso contaba con el 80 % de las reservas de oro mundiales. No resulta extraño entonces que en el año 1944, y terminando ya la Segunda Gran Guerra Mundial, se realizara en U.S.A, una reunión internacional, y se firmaran los acuerdos de Bretton Woods. ¿Y qué fueron los “Acuerdos de Bretton Woods”?: fueron convenios firmados entre las principales naciones, en los que entre otras determinaciones, se creó el Banco Mundial y el famoso Fondo Monetario Internacional y, la más importante: se estableció una suerte de “Patrón Dólar”. Los países firmantes reconocían al dólar billete como la moneda fundamental del intercambio comercial mundial. La FED (Reserva Federal), que es como el Banco Central de los EE.UU, garantizaba que esos billetes tenían respaldo en el oro que atesoraba en sus depósitos de Fort Nox.

 

       No todos los países firmaron los acuerdos de Bretton Woods. China, por ejemplo, no adhirió a los mismos. Los que sí acataron el sistema fueron los ex beligerantes y por supuesto los países americanos.

 

       Una vez concluida la tragedia bélica, el mundo comenzó a restañar sus múltiples heridas al amparo de ese billete dólar que venía a reemplazar, una vez más, al becerro de oro destruido por Moisés. Así se ejecutó el Plan Marshal en Europa, que fue un aporte de 12.500 millones de dólares, que se sumaron a los anteriores 3.700 millones que se le habían facilitado a Gran Bretaña muy poco tiempo antes. También se procedió a la reconstrucción del Japón y del Sudeste Asiático, todo bajo control estadounidense y con el dólar como estandarte. La situación parecía muy idílica hasta que comenzó la llamada “Guerra Fría” y después la Guerra de Corea y más tarde la de Vietnam.   

       Los EE. UU. durante la presidencia de Richard Nixon comenzaron a emitir billetes dólar en forma descontrolada y se hizo imposible y poco conveniente respaldarlos con el oro de las reservas de la FED. Por lo tanto, a partir de 1971, se suprimió el respaldo en oro del billete dólar estadounidense y el valor real de ese documento, pintado primorosamente de un encantador color verde, pasó a depender únicamente de la confianza que en él tuvieran sus poseedores.

 

“El dólar no tiene otro respaldo que la fe que despierta en sus poseedores”

 

       Hasta aquí he relatado la historia muy sucinta de las últimas monedas con respaldo en el oro metálico. Ahora vamos a pasar a lo que nos interesa: la creación de una moneda nacional argentina con respaldo y garantía del oro metálico. Una suerte de “Patrón Oro Argentino”.

 

“Una suerte de “Patrón Oro Argentino”

 

       Hacia fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, argentina era una promesa de país en desarrollo y futura potencia, que aspiraba a competir con los EE.UU. Estaban dadas todas las condiciones naturales y las posibilidades económicas para que esto sucediera. Claro, no teníamos la gente que pudiera ejecutar un proyecto de tamaña magnitud. Los estadounidenses descendían de aquellos religiosos fundamentalistas ingleses que poblaron esas regiones con la espada en una mano y con la moral en la otra. Nosotros descendíamos de aquellos aventureros españoles que poblaron estas tierras con una espada en la mano, un puñal en la otra y la codicia aferrada con los dientes.

 

       En la actualidad, las condiciones naturales siguen intactas,  pero…

¿Y la gente que pueda ejecutar aquel proyecto de tamaña magnitud?

       ¿Están disponibles los estadistas que puedan impulsar y desarrollar aquel desafío de semejante entidad?

       Nos gustaría pensar que podrían estar entre nosotros. Que los votantes se tomen el trabajo de saber identificarlos y depositen en ellos la representación ciudadana. Que los electores, en nuestra condición de mandantes o poderdantes, sepamos seleccionar a nuestros mandatarios. Que dejemos de escuchar los cantos de sirenas y utilicemos el raciocinio, si es que nos queda algo todavía, para otorgar el mandato a hombres y mujeres de probada jerarquía, tanto en el aspecto profesional como en la ética con que jalonaron su vida.

       De esta forma tendríamos la posibilidad de cambiar el rumbo de la decadencia nacional. Sólo es imprescindible tomar imperiosamente media docena de decisiones claves. La primera sería ordenar nuestro sistema monetario.

 

       A modo de cooperación presentamos este axioma referido a la deseable implementación del sistema del “Patrón Oro Argentino”.

 

       Al respecto existe un antecedente: durante la presidencia de Julio Argentino Roca, en los años 1880 a 1886, por la Ley N° 1.130 se creó el Peso de Oro Sellado y la Casa de Moneda  Argentina acuñó  una moneda de oro de 2,2 centímetros de diámetro, con un peso de 8,0645 gramos denominado “Argentino de Oro”, era equivalente, aproximadamente, a una Libra inglesa y también a cinco pesos Moneda Nacional Argentina. Además se acuñó medio “Argentino de Oro” que equivalía a dos pesos con cincuenta Moneda Nacional.  Esta moneda de oro se usó principalmente para operaciones con el exterior y en el mercado interno fue poco usada. Coexistió con el Peso Moneda Nacional y después de varios períodos de convertibilidad y de suspensión de la misma, en 1929 dejó definitivamente de ser convertible.

 

       Como podemos observar nuestra propuesta de crear el “Peso Aureus Argentino” convertible en metal oro, no es un dislate ni una utopía, ya que registra este antecedente en un gobierno y en una época que marcaron el florecimiento económico del país.

 

       El Consejo Mundial del Oro, organismo internacional que agrupa a los principales operadores de este metal, estima que el Banco Central de nuestro país atesoraba en el año 2017 unas sesenta toneladas de oro en lingotes.  La mayor parte guardada en sus propias bóvedas y una cantidad menor depositada en Londres y otra en Basilea, Suiza. Por lo tanto nada hubiera impedido poner en marcha de forma inmediata este proyecto. Tomamos como base el año 2017 porque a la fecha actual, año 2022, resulta un período de algo más de un lustro o sea cinco años, que es suficiente muestra para revelar el acierto que hubiera tenido implementar este sistema a la vista de los resultados obtenidos en este período.

       Debemos tener presente que nuestro país es productor de metales. El oro es uno de ellos. Por lo tanto, el oro es una materia prima extraíble de nuestro propio territorio. No hace falta importarla.  

       Nosotros poseemos reservas de oro en nuestro territorio para desarrollar un programa de esta naturaleza. Actualmente existen varias explotaciones áureas en nuestro país. Las principales minas son: “Bajo la Alumbrera”, en Catamarca; “Veladero”, en San Juan; “Cerro Vanguardia”, “Cerro Moro” y “Cerro Negro” en Santa Cruz,  entre otras.  Sólo faltaría la voluntad de llevarlo adelante y cierta capacidad técnico administrativa para implementarlo empíricamente.

       De acuerdo a datos estadísticos del año 2012, Argentina estaba entre los primeros doce productores de oro mundiales, con una extracción de 60 toneladas anuales. En ese momento se preveía una duplicación de la producción hacia un futuro cercano. Esto último parece difícil de alcanzar ya que 2017 cerró con una producción de 65 toneladas (si es que podemos confiar en las cifras declaradas, porque hasta la antigua corona española sufrió los robos y el contrabando de los metales que extraía de nuestro continente). Los años 2018 y 2019 tuvieron cifras de extracción parecidas. Como dato informativo es bueno saber que el primer productor mundial en el año 2012 era China con 355 toneladas, le seguían Australia con 270 toneladas, USA con 237 y Rusia con 200. Queda entonces bien establecido que el oro que puede respaldar a la nueva moneda argentina está disponible en nuestro mismo territorio. Bastaría un buen acuerdo con las provincias asiento de los yacimientos y también con los concesionarios que actualmente  explotan las extracciones, para que el gobierno nacional pudiera proveerse anualmente de unas 50 toneladas de oro. Al mismo tiempo, debería comenzar nuevas exploraciones en los lugares potencialmente aptos para contener ese preciado mineral y proceder a extraerlo por medio de una empresa estatal, creada a tales efectos, regulada por una  ley nacional que estructurara las normas legales para respaldar en su totalidad  los aspectos esenciales de este ambicioso programa. De este modo podría obtener otras 50 toneladas de oro, o más. Con ambas fuentes productivas se sumarían unas 100 toneladas anuales que atesoraría el Banco Central en barras de distinto gramaje.

       En cinco años se podría formar un capital sólido de 500 toneladas de oro fino y en diez años de 1.000 toneladas. Incluso  una cantidad aún mayor. Ahora bien, ¿esto para que serviría? En primer lugar, un país que tuviera una reserva oficial  de 1000 toneladas de oro fino en constante incremento anual, ocuparía un sitial muy especial en el concierto de las naciones. En segundo lugar, serviría  para garantizar la emisión y el valor internacional del Peso Aureus Argentino ($AA).

 

“El Peso Aureus Argentino ($AA) sería la vedette del nuevo sistema monetario nacional basado

 en el patrón oro”

 

       El vocablo “Aureus” proviene del Latín antiguo y es el término con que se referían los habitantes del Imperio Romano para nombrar al oro. Posteriormente derivó en el término español “áureo”, en relación al oro. Me parece más conservador utilizar el término original de los romanos. Pero seguramente la fonética popular lo rebautizará como “áureo”.

       Un Peso Aureus Argentino, un $AA, equivaldría a un gramo de oro fino: 1 $AA = 1 gramo de oro. Como sabemos una onza Troy (ozt) es igual a 31,10 gramos de oro y 32,15 ozt suman un kilo de oro. Como dato ilustrativo podemos decir que la onza es una medida utilizada en el Imperio Británico y fue adoptada de una medida usada por los antiguos romanos.       

       Para mediados del año 2017, el precio internacional de una onza troy era de mil trescientos dólares, U$S 1.300. Para mediados de 2018 era de U$S 1.295, para 2019 era de U$S 1.520, en 2020 superó los U$S1.900, en 2021 cotizaba a U$S 1.800 y en 2022 llega a U$S 1.850.

       Para los efectos de nuestros cálculos tomaremos primeramente el valor del oro en 2017. Como una onza troy costaba U$S 1.300 y un kilogramo de oro equivale a 32,15 onzas resulta que un kilogramo de oro tenía un precio de U$S 41.800, por lo tanto un gramo de oro tenía una cotización en dólares de U$S 41,80. Un “Peso Aureus Argentino” sería equivalente a un gramo de oro o también a 41,80 Dólares. Sería la primera vez en la historia que una unidad monetaria argentina estuviera más apreciada que el dólar. En los años noventa del siglo XX, durante la presidencia de Carlos Menen, el peso se mantuvo a la par del dólar, o sea un peso igual a un dólar. Pero fue una ilusión pasajera ya que nuestra moneda no contaba con ningún respaldo real. Era un artilugio contable que, como cualquier edificio sin bases sólidas, terminó derrumbándose.

       Decíamos entonces que un $AA Peso Aureus Argentino sería equivalente a un gramo de oro fino y también a U$D 41,80.  A su vez si tomamos en cuenta el valor del dólar en pesos argentinos (considerando el cambio vigente a mediados del año 2017 en un dólar a dieciocho pesos) 1 U$S = 18,00 pesos, resultaría que un $AA Peso Aureus Argentino equivaldría a $ 752,40 argentinos.  Por lo tanto decimos que:

 

  1.-   Con el precio del oro en 2017 a U$S 1.300 la onza troy, resulta:

“$AA 1,00 = 1 gr. Oro fino = U$S 41,80 = $ 752,40”

      

       Extendiendo en una sencilla progresión aritmética nuestro cálculo, para 1 Dólar a 18,00 Pesos,  nos daría la siguiente tabla de conversión por equivalencia inicial:

 

$AA        1,00 =       1 gr. Oro fino   =   U$S         41,80  =       $ 752,40

$AA       10,00=     10 gr. Oro fino   =   U$S       418,00  =    $ 7.524,00

$AA     100,00=   100 gr. Oro fino   =   U$S    4.180,00  =   $ 75.240,00

$AA 1.000,00 = 1000 gr. Oro fino   =  U$S   41.800,00  = $ 752.400,00

 

       Como 1000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S 41.800  =  $ 752.400

 

       Siguiendo nuestra tabla en ascenso tendríamos que:

 

$AA 10.000      =     10 kg  Oro   =  U$S    418.000  =  $    7.524.000

$AA 100.000    =   100 kgs Oro  =  U$S 4.180.000  =  $   75.240.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs  Oro =  U$S 41.800.000 = $ 752.400.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

$AA 1.000.000    =    1Tn Oro= U$S 41.800.000     =      $ 752.400.000

$AA 10.000.000  =  10Tn Oro= U$S 418.000.000   =   $ 7.524.000.000

$AA 100.000.000 =100Tn Oro=U$S 4.180.000.000= $ 75.240.000.000

 

 2.- Pero si tomamos una paridad Peso-Dólar al cambio vigente a diciembre de 2018, que es de 1 dólar a 38 pesos, y manteniéndose el precio internacional del oro en 1.300 la onza troy, sería:

 

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino = U$S 41,80 = $1.588,00”

       tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S        41,80   =  $       1. 588

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S     418.00   =  $      15.880

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S   4.180,00  =  $    158.800

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  = U$S   41.800,00  =  $  1.588.000

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S 41.800  = $1.588.000

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000      =     10 kgs.  Oro  =  U$S    418.000  =  $    15.880.000

$AA 100.000    =   100 kgs. Oro   =  U$S  4.180.000  =  $  158.800.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro  =  U$S 41.800.000 = $1.588.000.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro = U$S     41.800.000 =  $  1.588.000.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro = U$S  418.000.000 =  $15.880.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=U$S4.180.000.000=$158.800.000.000

 

 

 3.- Ahora bien, si tomamos una paridad Peso-Dólar al cambio vigente a diciembre de 2019, que era de 1 dólar a 60 pesos, y habiendo aumentado el precio internacional del oro a U$S 1.500 la onza troy, sería:

 

“$AA 1,00 =1 gr. Oro fino  = U$S 48,23 = $  2.893,00”

 

     y  tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S        48,23   =  $       2.893

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S     482,30   =  $      28.930

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S   4.823,00  =  $    289.300

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  = U$S   48.230,00  =  $  2.893.000

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S 48.230  = $ 2.893.000

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000   =     10 kgs.  Oro    =  U$S    482.300   =  $    28.930.000

$AA 100.000    =  100 kgs. Oro   =  U$S  4.823.000  =  $  289.300.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro =  U$S 48.230.000 =  $2.893.000.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro = U$S     48.230.000 =  $  2.893.000.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro = U$S  482.300.000 =  $28.930.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=U$S4.823.000.000=$289.300.000.000

 

4.- Ahora bien, si tomamos una paridad Peso-Dólar al cambio vigente a  2020, que es de 1 dólar a 80 pesos, y habiendo aumentado el precio internacional del oro a U$S 2.000 la onza troy, sería:

 

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino = U$S 64,30 = $ 5.144,00”

 

     y tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S        64,30   =  $       5.144

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S     643,00   =  $      51.440

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S   6.430,00  =  $    514.400

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  = U$S   64.300,00  =  $  5.144.000

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S 64.300  = $  5.144.000

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000   =     10 kgs.  Oro    =  U$S    643.000   =  $    51.440.000

$AA 100.000    =  100 kgs. Oro   =  U$S  6.430.000  =  $  514.400.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro =  U$S 64.300.000 =  $ 5.144.000.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

 

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro =    U$S       64.300.000 =   $   5.144.000.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro =    U$S     643.000.000 =   $  51.440.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=   U$S   6.430.000.000=   $ 514.400.000.000

 

5.- Si tomamos una paridad Peso-Dólar al cambio oficial vigente a  2021, que es de 1 dólar a 100 pesos, y habiendo cotizado el precio internacional del oro a U$S 1.800 la onza troy, sería:

 

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino = U$S 57,87 = $ 5.787,00”

 

     y tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S        57,87   =  $       5.787

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S     578,70   =  $      57.870

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S   5.787,00  =  $    578.700

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  = U$S   57.870,00  =  $  5.787.000

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S 57.870  = $  5.787.000

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000   =     10 kgs.  Oro    =  U$S    578.700   =  $    57.870.000

$AA 100.000    =  100 kgs. Oro   =  U$S  5.787.000  =  $  578.700.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro =  U$S 57.870.000 =  $5.787.000.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

 

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro = U$S     57.870.000  =  $   5.787.000.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro = U$S   578.700.000  =  $  57.870.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=U$S 5.787.000.000 =  $ 578.700.000.000

 

  6.- Si tomamos una paridad Peso-Dólar al cambio oficial vigente a  2022, que es de 1 dólar a 120 pesos, y habiendo cotizado el precio internacional del oro a U$S 1.850 la onza troy, sería:

 

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino = U$S 59,48 = $ 5.144,00”

 

     y tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S          59,48   =  $        7.137,60

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S        594,80   =  $      71.376,00

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S      5.948,00  =  $    713.760,00

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  =   U$S   59.480 ,00  =  $  7.137.600,00

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S  59.480  = $  7.137.600

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000   =     10 kgs.  Oro    =  U$S    594.800   =  $     71.376.000

$AA 100.000    =  100 kgs. Oro   =  U$S  5.948.000  =  $   713.760.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro =  U$S 59.480.000 =  $ 7.137.600.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

 

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro = U$S       59.480.000 =   $   7.137.600.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro = U$S    594.800.000 =   $  71.376.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=U$S  5.948.000.000=   $ 713.760.000.000

 

   7.- Pero considerando el valor del dólar en el ilegal mercado paralelo en una paridad Peso-Dólar en  2022, que es de 1 dólar a 200 pesos, y habiendo cotizado el precio internacional del oro a U$S 1.850 la onza troy, sería:

 

$ “AA 1,00 = 1gr. Oro fino = U$S 59,48 = $ 11.897”

 

     y tendríamos la siguiente tabla:

$AA            1 =    1 gr. Oro fino      =   U$S        59,48   =  $        11.897

$AA          10 =   10 grs. Oro fino    =   U$S      594,80   =  $      118.970

$AA        100 = 100 grs.  Oro fino   =   U$S   5.948,00  =  $    1.189.700

$AA     1.000 = 1000 grs. Oro fino  = U$S   59.480,00  =  $  11.897.000

 

       Como 1.000 gramos es igual a 1 kilogramo, expresado en estos términos sería:

$AA 1.000    =  1 kilogramo  Oro  =  U$S  59.480 = $  11.897.000

 

       Siguiendo nuestra  progresión  escalar tendríamos que:

$AA 10.000   =     10 kgs.  Oro    =  U$S    594.800   =  $    118.970.000

$AA 100.000    =  100 kgs. Oro   =  U$S  5.948.000  =  $  1.189.700.000

$AA 1.000.000 = 1000 kgs.  Oro =  U$S 59.480.000 =  $ 11.897.000.000

 

         Considerando que 1000 kilogramos es igual a 1 tonelada continuamos nuestra progresión a partir de esta medida de peso:

 

$AA   1.000.000=    1Tn. Oro = U$S        59.480.000 =  $        11.897.000.000

$AA 10.000.000= 10Tns. Oro = U$S     594.800.000  =  $      118.970.000.000

$AA100.000.000=100Tns. Oro=U$S  5.948.000.000  =  $   1.189.700.000.000

 

 “Con cualquier variación del precio del dólar, con respecto al Peso Argentino de uso corriente, podríamos hacer una tabla similar, pero las proporciones seguirían siendo las mismas para el objeto que nos interesa”

 

       Pensemos… “el tiempo transcurrido y los acontecimientos pasados constituyen el laboratorio mejor instalado del universo. Sus resultados no pueden ser discutidos ni bastardeados, lo ocurrido esta sellado. Es como pronosticar hoy con el diario que va a salir mañana” Para el caso presente, al poder analizar las variantes ocurridas desde el año 2017 hasta el año 2022, obtuvimos datos absolutamente incuestionables y totalmente reales. Este proyecto no responde a cuestiones opinables sino a certezas incuestionables.

 

Y esta suerte de “laboratorio” nos arroja los siguientes resultados:

 

  Para el año 2017

“$AA 1,00 = 1 gr. Oro fino = U$S 41,80 = $      752,40”

 

 Para el año 2018

“$AA 1,00 = 1 gr. Oro fino = U$S 41,80 = $   1.588,00”

 

  Para el año 2019

“$AA 1,00 =1 gr. Oro fino  = U$S 48,23 = $  2.893,00”

 

  Para el año 2020

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino  = U$S 64,30 = $  5.144,00”

 

 Para el año 2021

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino  = U$S 57,87 = $  5.787,00”

 

Para el año 2022  con el dólar a la cotización oficial

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino  = U$S 59,48 = $  7.137,00”

 

Para el año 2022 con el dólar a la cotización ilegal paralela

“$AA 1,00 = 1gr. Oro fino  = U$S 59,48 = $  11.897,00”

 

       Comparando estos períodos podemos observar que se han devaluado el Dólar y el Peso Argentino pero no se ha devaluado el Peso Aureus Argentino, muy por el contrario, el Peso Aureus Argentino se revaluó con respecto al Dólar y al Peso Argentino de uso corriente. A medida que el metal oro aumentaba su valor internacional, el Peso Aureus Argentino acompañaba su incremento con respecto al Dólar y a otras monedas.

 

Tenemos la prueba irrefutable de los verdaderos datos históricos que nos demuestran los resultados del análisis realizado durante el último lustro, cinco años, e incluso unos meses más, desde 2017 hasta 2022 y concluimos en la segura factibilidad de este proyecto.

 

       Ya llegamos al punto en cuestión después de esta detallada y excesiva explicación: dicho punto es atesorar la cantidad de 100 toneladas de oro por año, depositadas en barras de distinto gramaje, en la reserva del Banco Central Argentino exclusivamente como respaldo y garantía de convertibilidad del Peso Aureus Argentino.

 

       Esta cantidad de oro metálico, 100 Toneladas, al cambio vigente de 2017, como lo establecimos en la primera tabla, equivalía a U$S 4.180.000.000  (cuatro mil ciento ochenta millones de dólares). Lo que más nos interesa es que también equivalía a $AA 100.000.000 (cien millones de Pesos Aureus Argentinos). También vimos en la segunda tabla, al cambio vigente en  2018, como no se había incrementado el precio internacional del oro, seguía equivaliendo a  U$S 4.180.000.000 (cuatro mil ciento ochenta millones de dólares) y continuaba  equivaliendo a $AA 100.000.000 (cien millones de Pesos Aureus Argentinos). En la tercera tabla y ante un aumento del precio internacional del oro, esta cantidad equivalía a U$S 4.823.000.000 (cuatro mil ochocientos veintitrés millones de dólares). Después, en la cuarta tabla, y ante un importante aumento del precio del oro, equivalía a U$S 6.430.000.000 (seis mil cuatrocientos  treinta millones de dólares). En la quinta tabla equivalía a  U$S 5.787.000.000 (cinco mil setecientos ochenta y siete millones de dólares)

En la sexta tabla equivale a U$S 5.948.000.000 (cinco mil novecientos cuarenta y ocho millones de dólares.

        Obsérvese muy atentamente que durante el período 2017 al 2022 hubo variación en el precio del oro respecto al dólar y esto se reflejó en un aumento de la cantidad de dólares necesarios para comprar la misma cantidad de oro, produciendo una devaluación del dólar del 40 % al valor del oro, pero no hubo cambios en el Peso Aureus Argentino, nuestra posible nueva moneda. Es más, se hubiera revaluado el Peso Aureus Argentino respecto al Dólar.

 

        El nuevo programa monetario contemplaría la adquisición, por parte del Banco Central de una cantidad de oro igual todos los años, de al menos 100 toneladas por año. Por lo menos, al cabo de diez años, se podría formar una reserva en oro  de 1.000 toneladas. Salvo variaciones del precio del oro en los mercados internacionales, tal cantidad del preciado metal equivaldría al precio actual a unos  U$S 60.000.000.000 (sesenta mil millones de dólares) de reserva en oro metálico. Tan solo a través de este sistema, el Banco Central atesoraría un volumen considerable de reservas, exclusivamente destinadas a ser garantía de convertibilidad del Peso Aureus Argentino, independientemente de los dólares que pudieran incorporarse por medio del posible superávit comercial externo, es decir, la diferencia a favor de nuestro país que arrojara un prudente manejo de las exportaciones y las importaciones.

       También esas mil toneladas de oro fino de reserva permitirían emitir en papel billetes en esos diez años, un total de 1.000 millones de Pesos Aureus Argentinos, lo cual se haría en billetes de un peso (1 $AA), de  diez pesos (10 $AA), de cien pesos (100 $AA), y de mil Pesos Aureus Argentinos (1.000 $AA)

 

 

       Contémplese muy detenidamente, que esos billetes tendrían más fortaleza real que el propio dólar, ya que tendrían el respaldo de las barras de oro fino atesoradas a ese exclusivo efecto en el Banco Central Argentino. Con la garantía de ser canjeados por ese oro ante la sola presentación de los billetes a voluntad del tenedor de los mismos. Situación ésta que no es posible de lograr ni con el dólar ni con otras monedas extranjeras. Esta nueva moneda podría operar en las Bolsas de Comercio, bancos, casas de cambio y mercados internacionales y ser transformada en dólares o pesos argentinos corrientes a sola voluntad  o necesidad del tenedor de los nuevos billetes.

 

       Por supuesto toda la operatoria descripta establecería un discreto margen de utilidad a favor del Banco Central Argentino. Esto, más allá de que será obligación del Estado Nacional arbitrar los procedimientos para que la extracción del metal por entes oficiales, o su adquisición a las empresas privadas del sector minero, resulte en una diferencia a favor de nuestro país en relación a los costos de explotación o adquisición respecto al valor asignado al Peso Aureus Argentino. Ejemplo: el costo de extraer una onza troy en los nuevos yacimientos a explotar, o adquirir en los yacimientos actualmente en funcionamiento en el país, debería ser, por supuesto, menor que el precio internacional del oro. Esta medida es imprescindible para poder mantener el sistema en funcionamiento, dejándole rentabilidad a las empresas mineras privadas que tienen la concesión actualmente en actividad y a su vez garantizar un margen de utilidades para la empresa estatal a crearse para los nuevos yacimientos. No sería difícil de lograr, ya que las empresas privadas concesionarias de los yacimientos, no estarían funcionando si sus costos superaran los precios de venta internacionales. Es obvio que invierten en estas operaciones porque obtienen ganancias. Importantes ganancias. También es fundamental que la empresa estatal que explote los nuevos yacimientos esté manejada eficientemente, y sobre todo… ¡honradamente! Porque no se trata de crear otro barril sin fondo, adonde vayan a parar los impuestos de los contribuyentes y las ilusiones de los ciudadanos.

 

“La empresa estatal que explote los nuevos yacimientos debe estar manejada eficientemente, y sobre todo… ¡honradamente!

 

       Si para denostar este proyecto, se pretendiera argumentar que podrían concurrir capitales internos o externos para comprar los billetes $AA Pesos Aureus Argentinos y después cambiarlos por el oro metálico, vaciando esa reserva recién creada, podríamos contestar que: como el valor del gramo de oro de esa reserva estaría ligeramente por sobre el valor internacional del oro y esos capitales, que presuntamente querrían vaciar la reserva, si fueran extranjeros, tendrían que dejar dólares en el país, para hacerse finalmente del metal oro, nada impediría utilizar esos dólares para recomprar oro en el mercado internacional o incentivar la producción nacional para reponer lo vendido. Además sería muy interesante ver como los capitales internacionales mostraran tanto interés en invertir en la nueva moneda argentina. En todo caso, nos convertiríamos en un país exportador de oro. Ya fuera por propia producción  o por comercialización internacional.

 

       Es básico recordar que este original programa de alto nivel macroeconómico debe tener origen en una ley del Congreso Nacional que lo instituya, lo regule y le asigne la suficiente entidad legal para que sea un desarrollo sustentable en el tiempo y goce de la estabilidad y autarquía que lo libere de los vaivenes políticos de turno. Se lo debería consagrar como una política de estado de primera magnitud y cuasi como un medicamento que pueda sanear la enfermedad terminal que padece la República Argentina.

 

“Claramente debe garantizarse por todos los medios posibles que el Banco Central no emitirá un solo Peso Aureus Argentino si no está respaldado por un gramo de oro fino en sus reservas”

 

       ¿Qué ventajas obtendría el país con este sistema monetario? El país obtendría varias ventajas de extraordinaria importancia: la primera y, en referencia al exterior, sería recuperar la confianza internacional. Ya la adopción de un plan semejante indicaría la decisión gubernamental de modificar de una vez y para siempre la estructura económica y financiera de la Nación. Esto despertaría mucho interés y un alto grado de expectativas en el exterior. Se esperarán los resultados del nuevo programa monetario, a través del corto y mediano plazo, para comprobar las bondades del mismo o sus falencias. Incluso la tenacidad de los distintos y sucesivos gobiernos argentinos por mantener la garantía de respaldo y convertibilidad de su nueva moneda. Esta atención del mundo hacia la Argentina se extenderá sobre todas las áreas comerciales de nuestro país e incluso fomentará inversiones genuinas no especulativas. Como ya lo anticipara ut supra, el poco usual hecho de que un país cuente con el equivalente a miles de millones de dólares en oro fino en las reservas de su Banco Central, prefigura una categoría de seriedad económica y financiera nacional de nivel superlativo. El mundo consideraría, nuevamente, con sumo respeto y admiración a la República Argentina.

       Por supuesto que no faltarán intereses económicos espurios  nacionales e internacionales que traten de obstaculizar el proyecto y hacerlo inviable. Incluso habrá quienes quieran aprovecharse del sistema para lucrar con él, aún a costa de destruirlo. Como se ha hecho tantas veces en nuestro país. Por eso estamos en la actual situación de decadencia económica y moral.

 

       La segunda gran ventaja que presentaría este sistema, es en referencia a nosotros mismos. Operaría  sobre la confianza de los ciudadanos en ellos mismos, en sus autoridades y, fundamentalmente, en el futuro de la moneda nacional. Una moneda nacional fuerte y estable asegura el ahorro y garantiza la inversión. Da seguridad a los negocios; infunde esperanza en el destino de la familia y justifica los sacrificios laborales y personales.

 

“Es falso que la inversión debe venir del exterior, la verdadera y sustentable inversión debe provenir del ahorro de los habitantes de un país”

 

       Los argentinos  dejarían de utilizar el dólar como refugio de sus ahorros, ya que preferirían resguardar su dinero en un metal precioso como es el oro y tenerlo seguro en los depósitos del Banco Central. Simultáneamente, con los billetes de $AA Pesos Aureus Argentinos, podrían realizar operaciones comerciales o financieras, a nivel privado o a nivel bancario, ya fuera con bancos nacionales o extranjeros, y obtener una utilidad marginal, más allá de mantener el valor de sus capitales.

 

       Entre otras importantes ventajas podemos enumerar la siguiente: esta es una ventaja que beneficiaría, y en mucho, al erario nacional. Los argentinos y también los extranjeros que compraran los billetes de $AA Pesos Aureus Argentinos, lo harían, o bien con dólares o bien con pesos argentinos de circulación  normal y actual, al hacerlo estarían entregando al Estado una considerable masa de dinero circulante, tanto en dólares como en pesos. El Estado, si lo que recibe a cambio de los $AA fueran dólares, los destina para adquirir más oro metálico que reemplace oportunamente a aquel que el tenedor del billete de $AA pueda retirar a su voluntad oportunamente. Si lo que recibe son pesos los destina inmediatamente a los mismos fines.

 

       Otra ventaja, no menos importante que las anteriores, si no es mayor aún, es el hecho de que esta novedosa incorporación de pesos circulantes, ingresados al Banco Central por la venta de los flamantes y sustancialmente confiables $AA Pesos Aureus Argentinos, facilitaría reducir considerablemente la colocación de letras del Banco Central para retirar de la circulación una importante masa de dinero que proviene de la emisión en la que estamos enviciados. Tengamos muy presente que la emisión es la base incuestionable del flagelo argentino que se llama ¡inflación!

 

 

 

       Seguramente, si se llevara adelante un sistema como el descripto, con el devenir de los acontecimientos, se deberían encontrar más ventajas producto de esta aplicación.

 

       Este plan es ciertamente muy racional y está basado en un profundo análisis macroeconómico y una fundamentación histórica comparativa con otras economías desarrolladas y sustentables. Véase por ejemplo el caso del Franco Suizo, más sólido en la actualidad que el dólar estadounidense. La divisa norteamericana parece  propensa a sufrir vaivenes en su cotización respecto a otras monedas ante cualquier cambio de humor político de algún presidente de las superpotencias. Su estabilidad parece depender de lo que a cualquiera de ellos se le ocurra twittear a la madrugada de un día de la semana. Desde principios de 2017 hasta principios del 2018, el dólar ha perdido el 11 % de su valor respecto al euro (la moneda europea). El 4 % respecto al renmimbi chino. El 6 % frente al yen japonés y el 7 % frente a la libra inglesa. Por supuesto, mientras el dólar estuvo en baja, el oro estuvo en alza. Ya explicamos que el Dólar se devaluó frente al oro en un 40% desde 2017 al 2020.

       Tómese también muy en cuenta que existirían innumerables intereses, internos y externos, que se verían perjudicados con la implementación de esta propuesta. Es obvio que el éxito internacional de la República Argentina le significaría a ésta, ocupar un sitial del que otros países se verían desplazados. Solo nos resta intentar empezar con un programa, que sea novedoso y serio, para poder aspirar al triunfo nacional.

 

       Con una nueva moneda como el Peso Aureus Argentino se podría lograr cambiar en parte la mentalidad de muchos argentinos de pensar permanentemente en el dólar como una fuente de ganancias y de refugio de valor para sus capitales y no como una herramienta de intercambio comercial internacional solamente, como en realidad es. Porque el dólar en la mayor parte de los países del mundo es eso solamente, un elemento monetario que unifica los medios de pago internacionales.

       Claro que al mismo tiempo sería necesario desterrar la inflación desmedida que nos aqueja. Para ello se debe acabar con la emisión espuria de moneda, que es una fuente de engaño y papelitos pintados para desvalorizar día a día la producción nacional y el trabajo de los argentinos. Este último cometido lo cumpliría muy acertadamente el nuevo programa monetario si se instituye el $AA Peso Aureus Argentino.

   

       Tomadas estas dos medidas de alta estrategia macroeconómica, se produciría una presión de pinzas que sostendría solidamente el núcleo económico del país.  Los argentinos, que sabido es, cuentan con la capacidad científica, técnica  e intelectual necesaria para desarrollar industrias y programas innovadores, al mejor nivel de cualquier potencia del mundo, también atesoran en sus domicilios, en cajas de seguridad o en cuentas bancarias en el exterior, la suficiente cantidad de  miles de millones de dólares, euros u otros valores, que hacen falta para desarrollar innumerables emprendimientos en todos las áreas imaginables. Jamás podrían llegar capitales genuinos de inversores extranjeros en la cantidad que podrían aportar los mismos argentinos.

       En el año 2017 nos visitó la canciller alemana Angela Merkel, quien dijo al respecto de este tema: “Los extranjeros van a venir a invertir en Argentina, cuando vean que invierten los propios argentinos”. Nada más lógico ni que tenga tanto sentido común.  

 

       No obstante, el mayor impedimento es nuestra idiosincrasia ideológica y cultural. Los verdaderos argentinos nos hemos formado en el concepto de que:  “…y acá no se puede” o “…no es para nosotros”, todo lo contrario que los alemanes o los japoneses, a los que han formado en la creencia de que son los más aptos y capacitados para triunfar por obligación. Y lo son. Lo han demostrado después de renacer de una guerra devastadora ambas naciones. Lo que no lograron con las armas, lo lograron con la producción y el comercio.

 

Notas:

1.- Para los cálculos de este proyecto es indistinto el valor actual del peso en relación al dólar. Sea éste de $18,00, $ 25,00, $ 30,00, $40,00, $ 60,00, $120,00 o 200,00, etc.

2.- Sugerimos para el diseño de los billetes del Peso Aureus Argentino, un fondo de color bordó con el mapa geográfico de la República Argentina en color dorado y las inscripciones de números y textos en color  plateado y tonos de gris con fondos claros.

 

 

REPRESENTA Y PATROCINA AL EQUIPO AUTOR DE ESTE PROYECTO LA CONSULTORÍA  JURÍDICA Y DE NEGOCIOS

DOCTORES VESCIO Y ASOCIADOS

 

FORMAS DE CONTACTO EXCLUSIVAS PARA ESTE TEMARIO:

T.E. y  WHATSAPP 011 5739 7983 o por e-mail a doctoresvescioconsultores@gmail.com

Comentarios